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Qué se nota con pérdida auditiva

03/06/2019

La pérdida auditiva se puede originar por daños en las células y fibras del oído interno o por problemas en el oído externo.

Pero, ¿qué se siente? Se siente un estado de aislamiento social con un incremento lento en el tiempo, y que gradualmente, de no tomar medidas correctivas, aumenta.

Cuando nos planteamos la pérdida auditiva, se nos puede pasar por la cabeza el estar sin oír nada de nuestro entorno. Eso no es correcto completamente. A no ser que se trate de una sordera súbita, la pérdida de audición se va gestando muy gradualmente. Puede ser que por escuchar sonidos muy fuertes de manera repetitiva, por ejemplo, o por consecuencia de una enfermedad común, como una gripe, el conducto auditivo o el tímpano se hayan resentido. Esa sensación que nos queda en el oído justo cuando el sonido fuerte ha finalizado o cuando de forzar intentando sacar mucosidad resentimos el tímpano es lo que se siente en una etapa muy leve de la pérdida auditiva.

Pasada esta primera sensación, entraríamos en un periodo de aislamiento por omisión de determinados sonidos, mejor dicho, determinados volúmenes. Los sonidos muy bajos no los oiríamos con lo que perderíamos un grupo de acciones cotidianas que son muy reconocibles para nuestra identidad.

Un examen por parte de un médico otorrinolaringólogo o en un centro especializado puede prevenir el desconocimiento del aumento de la pérdida auditiva.

Examen otoscópico del oído

Esta sensación de haber perdido durante unos segundos o minutos la completa claridad el sonido que nos rodea, se puede decir que mucha gente lo ha experimentado alguna vez en su vida.

Pero si la pérdida auditiva pasa de ser leve a moderada, lo que se empieza a sentir es un aumento del aislamiento. No se trata de que la persona se aísle realmente, se trata de que siente aislada. Como consecuencia se empieza a tener un problema de percepción de la realidad que le rodea a la persona. Ya que el entorno cree que la persona oye e interpreta igual que antes las circunstancias habituales, y ya no es así.

Cuanto mayor es el aislamiento del sonido que la persona tolera, mayor camino de regreso a su entorno tendrá que realizar. Lo más importante es volver a integrar a la persona en su entorno socializado lo antes posible.

Actualmente cada vez más personas deciden consultar a un otorrinolaringólogo para valorar su situación y realizar una audiometría para medir si realmente se trata de una pérdida auditiva y en qué grado está. Esto es debido al mal uso de los auriculares o la exposición a sonidos de alta intensidad como los sufridos en el trabajo en espacios de ocio de conciertos de música a muy alto volumen.

Dependiendo de las causas que hayan originado la pérdida de audición, una revisión temprana y periódica del sistema auditivo, puede además de beneficiarnos en nuestro entorno, impedirnos caer en consecuencias de aislamiento psicológico.


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