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¿Los astronautas no pueden llorar en el espacio?

16/03/2017

Todos lloramos alguna vez en nuestra vida, hasta las personas más fuertes. Lloramos de pena, porque se nos ha metido algo en el ojo, o cuando nos da un ataque de risa. Pero, ¿qué pasaría si nos encontrásemos en una situación de falta de gravedad? ¿Los astronautas no pueden llorar cuando están en el espacio?
Ante todo, debemos tener claro que llorar no es un signo de debilidad, pues ayuda a liberar y canalizar tensiones, y su efecto en nuestro organismo es el mismo que el de los analgésicos. Lloramos desde que nacemos y las lágrimas son una herramienta que nos sirve para muchos objetivos, desde llamar la atención cuando somos bebés, a desahogar nuestras penas, mostrar nuestra decepción o tristeza, o incluso cuando estornudamos o nos estamos muriendo de risa.
Después de haber llorado con todas nuestras fuerzas tenemos una sensación de alivio, de habernos quitado un peso de encima. Nuestro organismo necesita expulsar lo que le duele, por lo que controlar las emociones es malo para la salud, y genera depresión o estrés.

¿Los astronautas no pueden llorar?

En la Tierra, la fuerza de gravedad atrae los objetos, haciendo que las lágrimas generadas en los ojos caigan por nuestras mejillas. Pero, ¿qué pasa con las lágrimas cuando no hay gravedad? ¿Esa falta de gravedad hace que los astronautas no puedan llorar?
Los astronautas, al estar en órbita, suelen vivir en ambientes de llamada “micro gravedad”, que sin llegar a ser cero, es mucho menor que la de la Tierra. En esta situación los astronautas deben ingeniárselas para hacer las tareas diarias, ya que las cosas tienden a subir en lugar de bajar. Y en el caso de las lágrimas, en lugar de caer, se van acumulando, por lo que pueden llegar a cubrir la parte inferior de los ojos. Los astronautas sí pueden llorar, aunque deben pensárselo dos veces antes de hacerlo, ya que las lágrimas forman ‘bolitas’ que, según indican, pican mucho en los ojos si no las enjuagan rápidamente con una toalla.


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