¿Cuál es la probabilidad de sufrir presbicia o vista cansada?

A partir de cierta edad, una gran parte de la población sufre por la aparición de la llamada presbicia o vista cansada. Una afección que puede llegar a ser muy molesta si no se remedia con el uso de gafas bifocales, progresivas o para leer.

Los estudios médicos realizados por el Laboratorio de Óptica Visual y Biofotónica del Instituto de Óptica (CSIC) sitúan el porcentaje de españoles con presbicia en un 45% del total de la población con edades comprendidas entre los 40 y 55 años. El valor aumenta hasta casi llegar al 98% para edades superiores a los 65 años. No son malas noticias, ya que tenemos herramientas para poder hacer que nuestra visión vuelva a ser clara y certera, como las gafas progresivas.

Te contamos más sobre qué es la presbicia y cómo este defecto visual afecta a la población.

¿Qué es la presbicia o vista cansada?

Con la edad, es habitual una paulatina pérdida de visión en lo referente a la capacidad para enfocar objetos cercanos. La mayoría de las personas empiezan a notar la presbicia o vista cansada a partir de los 40 o 45 años. Cuando manifiestan algunos problemas para leer letras pequeñas como las del móvil. La presbicia condiciona el desarrollo de actividades habituales en edades laboralmente productivas.

Ver borroso: ¿cuáles son las probabilidades?

Según diferentes estudios y previsiones, la presbicia no hará más que aumentar durante los próximos años. Debido en gran parte al envejecimiento de la población y la exposición a las pantallas de teléfonos, tabletas y ordenadores. Se estima que en el año 2020 unos 123 millones de personas sufrirán presbicia.

Los síntomas de la presbicia pueden agravarse cuando la persona tiene miopía, hipermetropía o astigmatismo. Porque puede manifestarse antes de los 40 años en el caso de la hipermetropía o suponer más incomodidad en el caso de la miopía y el astigmatismo. Aun así, la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo se relacionan con el globo ocular y su forma, así como con un origen genético y ambiental. Por lo que se diferencian claramente de la presbicia, cuyo origen está relacionado con la edad.

Normalmente, las personas con presbicia suelen enfocar los objetos que no ven correctamente, colocándose a cierta distancia de ellos (unos 40 o 50 centímetros). Aunque la mejor solución es corregir la presbicia utilizando unas gafas de lectura o, en su defecto, unas lentes de contacto. Las personas que sufren miopía y presbicia también pueden someterse a un tratamiento con láser.

La corrección de la presbicia pasa también por la utilización de lentes progresivas. Otra alternativa son las gafas para leer que, a diferencia de las anteriores, se utilizan únicamente durante las actividades que necesitan una visión al detalle. Como puede ser el uso del ordenador o la lectura de un libro.

Si te lo estabas preguntando, también hay lentillas para la presbicia, que son cómodas de utilizar y se adaptan igual de bien que los cristales progresivos.

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