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¿Es cierto que ‘comemos con los ojos’?

29/09/2016

‘Ojos de lince’, ‘costar un ojo de la cara’ o ‘comer con los ojos’, son algunas expresiones españolas muy populares en las que se hace uso de los ojos en un sentido figurado. Cuando decimos que ‘comemos por los ojos’ podemos estar haciendo referencia a distintas situaciones: cuando observamos atentamente una comida que no podemos degustar, cuando comemos más de lo que realmente necesitamos, o cuando estamos disfrutando de un objeto o persona deseada.
El aspecto de la comida, su color, su olor y su presentación, tienen un papel muy importante en el momento de su disfrute. Por eso, por ejemplo, son muy importantes las catas a ciegas cuando se quiere buscar el mejor alimento y no se quiere que otros elementos sentidos afecten al del gusto. Y es que nos gusta ver lo que comemos, porque la simple visión del alimento estimula el deseo saborearlo, ¡y se nos hace la boca agua!

¿Hay alguna explicación científica para la expresión ‘comer con los ojos’?

El Instituto Max Planck ha llevado a cabo un estudio que ha demostrado que, realmente, podríamos decir que comemos por los ojos. Según los investigadores encargados de su realización, basta con que veamos un plato de comida que tenga un aspecto delicioso para que nuestra voracidad se estimule.
La explicación científica encontrada en este estudio es que la visión de la comida hace que aumente nuestra concentración de sangre de la hormona grelina (también es conocida como la hormona del hambre), que es la responsable de que sintamos hambre.
Una consecuencia peligrosa de “comer con los ojos” es que la exposición a imágenes apetitosas a la que estamos sometidos a través de la televisión, las revistas, o Internet, puede llevarnos a comer más de lo que nuestro cuerpo necesita para mantenerse sano, lo que puede ser uno de los motivos del aumento de peso de los habitantes de los países más desarrollados.


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