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Brillo en los ojos cuando te enamoras

13/02/2019
Brillo en los ojos cuando te enamoras

El brillo foveal o como mejor se le conoce, el brillo en los ojos, sucede cuando las emociones nos dominan.

Esta reacción es conocida desde los albores de los tiempos. Y por mucho que queramos disimularlas no las podemos controlar. Cuando sentimos una emoción como la alegría, creamos una microexpresión entorno a los músculos de la cara, que hacen reaccionar a las glándulas lacrimógenas. Es esta hidratación extra la que hace un reflejo con la luz y hace que nuestros ojos sean más brillantes de lo habitual.

En la obra Romeo y Julieta, Shakespeare ya nos los cuenta así:

El amor de los jóvenes no vive en el corazón sino en los ojos.

Sabiendo esto, podemos decir que los ojos son el espejo del alma. Por eso mirando a los ojos de una persona podemos conocer sus emociones.

Por si te lo preguntabas, y te sientes con ganas de hacer experimentos, te podemos decir que estas emociones no son solamente propiedad de los humanos. Los estados en los que los sentimientos de amor, alegría, etc. se mantienen durante un tiempo prolongado, también se dan entre el reino animal. Estas expresiones en los ojos de los animales más cercanos a nuestro día a día es sencillo de ver.

Reacciones de nuestro organismo que se producen al pensar, sentir o ver a alguien que nos gusta, podrían compararse a cuando las aves expanden su plumaje, o liberan alguna sustancia, para iniciar su ritual de emparejamiento. Son impulsos autónomos que nuestro cuerpo hace visibles en nuestro entorno más próximo sin palabras.

Este lenguaje no verbal transmite mucha información. De hecho, está comprobado que la dilatación de la pupila y el lagrimeo de los ojos son el reflejo de distintos sentimientos.

Diferentes estudios han llegado a demostrar que nuestros ojos son un reflejo de las emociones. Y cómo las emociones pueden hacer modificar el estado del ojo de manera no consciente.

Cuando el miedo, la pena, la alegría o el amor son vividos de manera más intensa, y de manera continuada, los sentimientos se reflejan en nuestra mirada y se transmiten a través de la pupila.

Parece y es complejo averiguar la emoción detrás de la humedad repentina por hidratación solo observando los ojos. Aunque los últimos avances en investigación han hecho posible la creación de sensores en los que podemos conocer sensaciones como seguridad, desconfianza, miedo o bienestar. Estos dispositivos se utilizan en personas en clínicas con pacientes en estado vegetativo o con algún tipo de dificultad de movilidad corporal. De esta manera sus ojos pasan a ser la voz de sus emociones para su entorno, y así identificar el momento que están viviendo.

Fisiológicamente el responsable de que todas estas respuestas corporales se manifiesten ante los estímulos, es el sistema límbico.

Los estímulos hacen que el sistema límbico se relacione con el sistema endocrino y el sistema nervioso periférico.

Si pensaste que aquí se acaba la responsabilidad del sistema límbico, te invitamos a conocer un poco más en cómo las emociones se reflejan en los ojos, creando también la dilatación de las pupilas.

Ya conocemos cómo el sistema límbico reacciona ante las situaciones agradables, inyectando hormonas en el torrente sanguíneo. Y una de esas reacciones placenteras es ver la expansión de las pupilas en terceras personas. Por nuestra evolución, como mamíferos, nos resultan más agradables las personas con las pupilas más dilatadas. Por ello, cuando sentimos atracción por alguien, al mirar a esa persona, nuestra pupila se dilata. La clásica mirada de enamorado que además se le suma el brillo del que hemos hablado.

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